Washington, EE.UU. – Un cohete Falcon 9 de la empresa aeroespacial SpaceX impactará de forma no intencional contra la superficie de la Luna durante la madrugada del miércoles 5 de agosto, en un hecho que científicos consideran una oportunidad única para estudiar los efectos de los impactos provocados por objetos fabricados por el ser humano.
La etapa superior del cohete, de aproximadamente cuatro toneladas y cerca de 9,000 libras de peso, quedó vagando por el espacio tras completar una misión lanzada en 2025 que transportó dos módulos de aterrizaje lunar. Al no contar con suficiente combustible para regresar a la Tierra o corregir su trayectoria, el vehículo quedó atrapado por la gravedad lunar y ahora colisionará contra la superficie a una velocidad cercana a los 8,700 kilómetros por hora (5,400 mph).
Los expertos estiman que el impacto abrirá un cráter de alrededor de 27 metros (90 pies) de diámetro y unos cinco metros (16 pies) de profundidad, levantando una nube de polvo y fragmentos rocosos. Aunque el destello del choque será difícil de observar a simple vista desde la Tierra, telescopios y orbitadores lunares, incluido el Lunar Reconnaissance Orbiter de la NASA, documentarán el sitio antes y después de la colisión para analizar los cambios producidos en el terreno.
El incidente también ha reavivado el debate sobre la creciente cantidad de basura espacial en las proximidades de la Luna. Investigadores advierten que, con el aumento de las misiones lunares de agencias espaciales y empresas privadas, será necesario establecer mecanismos más eficaces para controlar las etapas de cohetes y otros objetos que permanecen en el espacio tras finalizar sus misiones.
Aunque el impacto no representa ningún peligro para la Tierra, los científicos consideran que proporcionará información valiosa para comprender cómo responden los materiales de la superficie lunar a este tipo de colisiones y ayudará a planificar futuras misiones tripuladas y robóticas dentro del programa de exploración de la Luna.


