Por Melvinson Almánzar
Por mucho tiempo la diplomacia fue concebida como un ejercicio reservado para las capitales. Embajadas, ministerios y grandes salones de conferencias parecían ser el escenario exclusivo donde se definía el futuro de las relaciones entre las naciones. Sin embargo, los nuevos tiempos exigen una diplomacia distinta: una que escuche a los territorios, conozca a los productores, dialogue con los emprendedores y descubra oportunidades allí donde nacen las verdaderas economías locales.
Recientemente, la presencia de la embajadora de Panamá, S. E. Yira Elena Ramonet García, en la Feria Multisectorial de Santiago Rodríguez y en las actividades organizadas junto a la Fundación para el Desarrollo de la Provincia Santiago Rodríguez (FUNDESER), presidida por Romeo Lantigua y la Cámara de Comercio y Producción, encabezada por Darío Lantigua, representa mucho más que una agenda institucional; constituye un reconocimiento al potencial económico de una provincia que durante décadas ha demostrado capacidad productiva, riqueza cultural y una enorme vocación emprendedora.

El trabajo realizado por FUNDESER y la Cámara de Comercio demuestra que las instituciones locales pueden convertirse en verdaderos puentes de diplomacia económica. Ya no basta con esperar que las inversiones lleguen desde el Gobierno central; las provincias también deben construir su propia agenda internacional.
Resulta significativo que la embajadora haya dedicado parte de su agenda a conocer el proceso artesanal del casabe, visitar proyectos ecoturísticos y recorrer empresas agroindustriales. En ocasiones, las mayores oportunidades comerciales nacen precisamente del conocimiento directo de los territorios. Ningún informe sustituye la experiencia de conversar con quienes producen, emprenden y generan empleo cada día.

En una época donde los gobiernos hablan constantemente de descentralización, resulta alentador observar a una representante diplomática trasladarse hasta una provincia fronteriza para conocer de primera mano su realidad económica, sus productores de casabe, sus proyectos turísticos, sus iniciativas agroindustriales y sus propuestas de innovación tecnológica.
Dentro de ese contexto, la conferencia «Relaciones Diplomáticas Panamá–República Dominicana: Oportunidades de Negocios» impartida por la embajadora Ramonet adquiere un valor estratégico. No se trató únicamente de una exposición académica, sino de un ejercicio práctico para acercar al empresariado regional a uno de los principales centros logísticos y financieros de América Latina.
No es casualidad que las relaciones entre República Dominicana y Panamá vivan uno de sus mejores momentos. Ambos gobiernos han fortalecido una agenda conjunta para ampliar el comercio bilateral, mejorar la cooperación logística, facilitar exportaciones y desarrollar nuevos mecanismos de integración económica, aprovechando además un tratado comercial vigente desde 1985 y una creciente coordinación institucional.
Reconocimientos e iniciativas fortalecen la competitividad territorial

Las distinciones otorgadas por los ayuntamientos de Sabaneta y Villa Los Almácigos como Huésped Distinguida también reflejan el reconocimiento de una comunidad hacia una diplomática que decidió acercarse a la gente. Más allá del honor protocolar, simbolizan el agradecimiento de una provincia que comprendió el valor de construir relaciones internacionales desde la cercanía y el respeto mutuo.
La presencia de representantes del sector empresarial, entre ellos el vicepresidente de Centro Cámara y especialista en diplomacia comercial, Edmundo Gil, complementó una jornada orientada a generar redes de colaboración entre el sector público, la empresa privada y el cuerpo diplomático. Ese modelo de articulación es precisamente el que hoy demandan las economías regionales para competir en un mundo globalizado.

Las provincias dominicanas poseen un enorme potencial aún por descubrir. Turismo de naturaleza, agroindustria, producción alimentaria, energías renovables, economía naranja y emprendimiento tecnológico son áreas donde existe espacio para atraer cooperación internacional y nuevas inversiones.
Santiago Rodríguez no solo recibió a una embajadora; recibió una señal de que las provincias también pueden ser protagonistas de la agenda internacional de la República Dominicana.
Sobre el autor

Melvinson Almánzar es un periodista, consultor en comunicación estratégica y especialista en relaciones públicas de la República Dominicana. Nació en Moca, provincia Espaillat, y es egresado de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde también obtuvo una maestría en Relaciones Públicas y Comunicación Estratégica. A lo largo de su trayectoria ha desempeñado importantes funciones en la comunicación gubernamental, entre ellas como exdirector de Comunicaciones de la Oficina Técnica de Transporte Terrestre (OTTT), exdirector de Prensa del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) y exdirector de Comunicaciones de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA).
Actualmente es CEO del Grupo de Comunicaciones Melvinson Almánzar (GRUMERA, SRL.), desde donde dirige diversos medios digitales especializados en turismo, economía, deportes y actualidad. También es fundador del portal turístico Visitantes.do y conductor del pódcast «Según Almánzar».


